Ya va el día apagándose
la tarde lenta, va cayendo junto con la lluvia,
dentro de mí caen gotas pesadas de tristeza
darme cuenta que no deseas ni ser mi amigo,
extrañarte, y sentirme triste pensando que soy tonta.
allí estás en tu mundo, ajeno a mí
distante, sin querer estar.
y yo sabiendo que no debo alcanzar aquello que no me corresponde
que ya llegará alguien que sí desee compartir junto a mí
y que espero, por un momento, que agite mi corazón,
como solías agitarlo tú, cuando respondías.
pasa mi tarde lánguida, y con ella debo dejar ir mi tristeza,
pensando que pronto se hará de noche, y amanecerá mañana un
sol distinto, una nueva luz para mis ojos.
te dejo ir.
mi bendición te acompaña.
mi cariño junto a tí.
mis pasos deben seguir otro camino.
